Georg C. Lichtenberg frases
Se trata de una cuestión de si, cuando quebramos a un asesino en la rueda, no caemos en el error que comete un niño cuando golpea la silla con la que se ha golpeado.
Otras frases
Las cosas que soy guiado a hacer son realmente extrañas...Anoche me quedé hasta tarde jugando al póker con cartas...Los suflés no merecen su reputación de desastres...Compra menos. Elige bien. Haz que dure. Calidad, no...Ríe y el mundo ríe contigo, ronca y dormirás solo...El hombre puede adquirir logros o puede convertirse en un...
